Antoni Mut, obra abstracta
Antoni Mut, obra abstracta
Arte Hitofumuu
Arte Hitofumuu

Antoni Mut Torroja

Antoni Mut Torroja ''El pintor'' Antoni Mut Torroja ''El pintor''

Me aparece ya claro, que no toda la realidad se agota dentro de la realidad espacio-tiempo del universo sensible. Para poder plasmarla, con toda su extensión, hace falta, encontrar un esquema plástico más allá de esta. No se trata, de simples abstracciones conceptuales, sino de:

 

Una morosidad manifestativa de cara a lo insólito. Dicción pormenorizada de lo nunca visto. Precisión expresiva de sugerencias adivinadas. Formulación implosiva de pretéritas y nuevas génesis.

 

Antoni Mut Torroja, describiendo su arte abstracto.

 

Antoni Mut Torroja, nace en Barcelona en 1921, cursa en la Escuela de Bellas artes y expone por primera vez en 1940 en el Fayans Català y en 1947 se traslada a París donde, a la vez que acude a Bellas Artes, trabaja para la Galerie Hervè en Montmartre. En esta época realiza exposiciones en Reims, Lyon, Toulouse, París, Spa, Amberes y Bruselas, así como murales en París y Niza. En 1957 regresa a Barcelona y expone en Grifé y Escoda. Su obra se encuentra en muchas e importantes colecciones de arte.

 

Usaba muchas veces firmas anónimas dependiendo del estilo pictórico u motivos que utilizase  en sus obras (A. Mut, Antoni Mut, Mut Torroja, Cubells, Renaud, Puigmartí), con

algunos de estos temas, por ejemplo, con la colección de payasos y vagabundos  a través de la cual quiso denunciar las miserias y flaquezas de aquella época. Alcanzando cierto renombre también con los paisajes y marinas. Murió en 1990.

 

 

Investigación y análisis de su obra, realizado para una exposición de su arte abstracto en 1989.

Obra figurativa de Antoni Mut Obra figurativa de Antoni Mut

Hacer un análisis de la obra de Antoni Mut es un trabajo complicado no solo por la investigación que cualquier estudio sobre una obra implica, sino porque este pintor es un absoluto anárquico en todo lo que se refiere a datos y a su propia pintura. No ha necesitado nunca guardar catálogos, ni de hacer un curriculum detallado, ni tampoco ha tenido cuidado de quedarse obra que pudiera facilitar la visión completa de su evolución artística.

 

Antoni Mut es un hombre de muchas palabras, de una gran expresividad lingüística, de gestos valientes y narraciones anecdóticas. Su vida a caballo entre París y Barcelona, está llena de pequeños detalles y vivencias que significan su obra y nos explican su desarrollo.

Este resumen no intenta ser una imposición del pintor para el publico, ni un método de publicidad efectivo de cara al mercado, sino es simplemente un deseo consciente de mostración, ''un ultimo canto del cisne''. Antoni Mut esta seguro de su obra, ha disfrutado de su realización y esta satisfecho de sus resultados. Las personas que conocemos a este pintor sabemos que su obra es el resultado de una lucha constante para no caer en el desencanto y en las garras de la cotidianidad.

Aproximación al hombre

Antoni Mut ''El carrito de la compra'' Antoni Mut ''El carrito de la compra''

Antoni Mut i Torroja nació en Barcelona el año 1921 dentro de una familia adinerada. Su padre fue el director regional del banco Hispanoamericano y este tenía que ser su oficio, el oficio deseado por su familia, ''banquera''. Pero esto era precisamente la ultima cosa que el quería hacer: ''yo era el elemento que espesaba las relaciones familiares''. Aprovechó la guerra civil para huir de esa profesión. En esta primera época se dedicó a pintar carteles e ilustraciones en cartón y guash. Este trabajo le dio toda una experiencia técnica que más adelante le serviría como base de su subsistencia. Unos años más tarde de terminar la II Guerra Mundial se fue a París (1947).

 

La decisión de ir a París fue radical y fue motivada por un impulso de huir del ambiente familiar, y puede ser también de un deseo mas secreto: ''en París no tendría más narices que pintar seriamente''.

Estancia en París

Llegó a París con tres mil pesetas en el bolsillo y se fue a un gran hotel: el taxista lo llevó directamente a un lugar que se correspondiera con el vestuario que llevaba puesto en ese momento. En seguida se dio cuenta que no podría pagar su estancia. Consiguió pinturas y cartón a cambio de su reloj y pudo vender sus primeras escenas parisinas a un comerciante francés con el cual no pudo entenderlo mas que por signos. A partir de entonces esa tienda seria una de sus fuentes de ingresos. Estuvo viviendo en ese hotel de lujo más de nueve meses y además alquiló otra habitación de estudio: ''tuve que pintar todo París''. Así comenzó para este pintor su vida en esta ciudad. Después comenzaría a hacer exposiciones y llegaría a ser titular de una galería de Montmartre. A los franceses les gustaba esta especial visión mediterránea de su ciudad: era pintura comercial vista por ojos latinos. Antoni Mut al mismo tiempo estaba iniciando también otro tipo de pintura más libre e intima, que le satisfacía interiormente y que sería la raíz de su informalismo.

 

A este pintor le atraía mucho el circo, le gustaba dibujarlo y consiguió un pase para el Medrano, uno de los circos estables en París. Allí ponía su caballito en medio del público y pintaba lo que veía. Le propuso hacerle un retrato a un payaso mundialmente conocido, al día siguiente este hombre si tiro al metro de ‘’Plesance’’. En su siguiente exposición mostró el cuadro y la Señora Simpson y Eduardo VII lo adquirieron. Este sería el detonante para que muchos desearan sus obras figurativas.

 

Su época figurativa acabó por causa de un deseo interno de proseguir y evolucionar en la pintura que más le interesaba: La abstracta.

 

Sus relaciones con artistas españoles exiliados en París fueron ambiguas. Estos artistas estaban inmersos en un ambiente de protesta donde la pintura y la política seguían un mismo camino. Fue invitado en fiestas que se hacían en el Consulado Republicano, pero Antoni se sentía incomodo en medio de esta protesta. No es que sus ideas políticas divirtiesen de los otros, pero sus motivos de huida habían sido diferentes y no encontraba honesto sumergirse en un ambiente político que no había encontrado. Muy pronto fue rechazado por los exiliados.

 

Después de una desagradable etapa de persecución por cuestiones políticas,  París empieza a parecerle pequeño y frío. Ya no era la ciudad llena de vida que el había encontrado. En 1957 volvió a Barcelona.

La pintura de Antoni Mut

La investigación pictórica iniciada en París era la clara aproximación al in formalismo. Sentía una profunda admiración por Klein y por la libre expresión del color y del gesto. El Abstracto era un reposo del pintor, era un inter-reino donde solo contaba su deseo y sus experiencias internas. Quería desligarse de todo lo que no fuera el gesto. Tenia la sensación que estaba destrozando la pintura, pero los resultados le parecían positivos. El abstracto le permitía ser absolutamente libre y honesto con sus estados de ánimo. Comenzó a hacer collages, pegaba hojas de periódico, hacia gratatges. No era una pintura amable, ya que huya de la variedad de los colores para trabajar el monocromo, la oscuridad y la luz con sombras.

 

El trabajo que nos presenta ahora es nuevamente una obra entendida desde la libertad expresiva pero con las aportaciones de la experiencia. Ahora deja reposar las obras para que ellas mismas le hablen: ellas le indiquen los fallos y los éxitos. El pintor se plantea ahora una pintura de observación y de la mirada.

 

Su época figurativa ha aportado a esta obra toda una base técnica que le ha estado indispensable. La figuración ha dado mucho a la abstracción. El mismo pintor nos dice que muchas veces, mientras él hacia figurativo, su mente hacía abstracción. Y estas épocas donde sus dos técnicas cohabitaban le han otorgado tiempo de reflexión. Nunca ha querido repetirse ni llegar a un amaneramiento de su propio estilo.

 

Antoni Mut ha sabido equilibrar creación artística y oficio, los dos conceptos han estado muy importantes a la hora de realizar sus obras. También ha conseguido armonizar la dinámica gestual y las texturas complejas y muy elaboradas. La introducción de nuevos materiales es una necesidad orgánica y artesana para constituir su lenguaje expresivo. El collage forma parte también de este conjunto sintáctico.

Las formas gestuales inicialmente ligeras adquieren una presencia perenne y consistente en la materia: hay una voluntad de solidez.

 

El pintor añade un componente tridimensional a sus cuadros, podríamos decir que su trabajo fluctúa entre la pintura y la escultura. El concepto de Volumen surge como una necesidad. El ejercicio del tacto se hacia imprescindible. Se produce, pues, un acercamiento visceral a otras técnicas y materiales. Su cromatismo tiende al monocromo, pero con un deseo de matizaciones. Estas formas abstractas, no formales, están llenas de su mundo subjetivo, de su manera de ser en la vida, responden a su estado anímico no superficial sino profundo. Más allá de las formas visuales hay formas reales internas.

 

Las cosas han cambiado profundamente para el pintor. El reconocimiento de su faena acabada durante tantos años le hace trabajar más intensamente, y su pintura evoluciona sin perder nunca sus características esenciales: las zonas de grosor y los espacios vacíos que equilibran las aglomeraciones de materias. En su abstracción hay un innato sentido espacial y una acción siempre controlada.

 

La pintura de Antoni Mut nos proporciona de un lado las inquietudes de una fuerte personalidad y del otro un interrogante de la realidad exterior, para que seamos nosotros mismos los que interpretemos.

 

Carles Poy y Clara Renau.

Arte Hitofumuu, para amantes del arte.

Recomendar esta página en:

Contacto

Arte Hitofumuu

Vilasuso, Os Vilares 5
27300 Guitiriz 

Correo electrónico: taboada@artehitofumuu.com

Nuestro formulario de contacto.

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
© Arte Hitofumuu 2014. Todos los derechos reservados.